¡POV DE EMILIA! —¿¡Por qué dices eso!? —¡Porque así es! ¡Ese miserable no volverá a poner un pie en esta casa! —¿¡Lo despediste!? —, más que una pregunta era un reproche ya que si decía eso, era porque lo había hecho —Tú despediste a Eduany, es por eso que no está aquí, es por eso que no responde mis llamadas —, lo cuestioné muy molesta. Él sonrió de mala gana —¿¡Que fue lo que le dijiste!? ¿Sabes por qué Edu no está aquí? ¿Lo sabes? —, le agarré de la camisa. —Si, sé porque ese cobarde no está aquí, porque es un miserable, un maldito mentiroso. Es mejor que te olvides de su existencia porque ese desgraciado no es quien dice ser. —¡Otra vez con eso! —, le recriminé porque nuevamente parecía estar en desacuerdo con la relación que tenía con Edu, cuando en la finca parecían haber ac

