¡POV DE IKER! Vi a Fabi llegar —¿DÓNDE ESTÁ ELLA? —, me increpó agarrándome del cuello de la camisa —¡RECAPACITA! ¡DATE CUENTA QUE ESTO ES UNA LOCURA! ¡ES TU HIJO! ¡MALDICIÓN! —, estaba muy alterado, con sus gritos hizo que todos los ahí presentes se alarmaran, incluso la puerta por dónde ingresó Songül se abriera. Fabi miró por el costado de mi rostro, lentamente me fue soltando, pasó chocando mi hombro —¿¡Dime qué no lo hiciste!? —, me giré para ver, vi a Songül con el rostro empapado de lágrimas, seguido corrió a mí y me abrazó, sus brazos me apretaron y sollozó con fuerzas. —Sácame de aquí ¡por favor! —, pidió con la voz entrecortada —¡No puedo! ¡No puedo! —, dijo y me regresó el alma al cuerpo. La tomé de la mano y salí de aquel lugar, subimos al auto y nos alejamos a toda prisa, me

