AUTOR! Después de que Iker y Songül salieran, los demás se quedaron en el jardín pasando una agradable velada, se les unió Emanuel, Jampi, Yampi y sus esposas, Enrique y Riha. Todos estaban con parejas, el único que estaba solo era Emanuel quien volvió a ser el comodín para la diversión de todos. Pasados las dos de la mañana se adentraron a la mansión, continuaron en el pequeño bar bebiendo, Fabi se rehusó a tomar, pues su condición no le permitía excederse en el licor. —No, no insistan. No puede—, gritó Lisbeth ya pasada de copas. Amaya miró a Fabi cómo buscando una respuesta por su negación a beber. —Cuando era un bebé padecí de, displasia broncopulmonar, y desde entonces he seguido un tratamiento, no es que ahora la sufra, pero por prevención me cuido, ya que mis pulmones están muy

