¡POV DE IKER! ¡Iba hacer papá! ¡Joder! ¿Cómo fue a suceder esto? Algo dentro de mí se emocionó con aquella noticia, no pude evitar sonrojarme al imaginar un retoño mío —¡Felicidades! —, dijo la doctora. De felicidad no había nada, al menos en Songül no lo había, la miré por un instante y en su mirada vi ganas de asesinar, y a quien más querría asesinar si no era a mí —Debes asistir a los controles mes a mes para que tengas un embarazo sin complicaciones y tú bebé sano—, bajó sus manos al vientre, incluso su mirada, la volvió a levantar y la clavó en mí, yo no hice más que evadirla, la llevé a la doctora que nos observaba. —¿No le hace feliz, cierto? —, suspiré y me levanté. —¡Gracias por todo! —, me propuse a salir, al llegar a la puerta escuché a Songül. —¡No lo quiero! —, sentí un

