¡AUTOR! Emilia no se creyó el cuento de que Iker no se quedó en la habitación con Fabien, por la excusa absurda que le dijo —Ve a descansar a una de las habitaciones—, Iker se levantó y estirando su cuerpo Inquirió. —¿En cuál? Si todas están ocupadas. —A tu habitación, la que compartirás con Fabien, no creo que a estas alturas los supuestos gases sean un problema—, Iker volvió a sentarse y tirarse en el sillón. —Déjame dormir mamá—, Emilia comprendió que Fabien no estaba solo, y eso lo descubriría en ese momento. Dando media vuelta subió las gradas, caminó hasta la habitación de Fabien, se detuvo y lentamente agarró la manija de la puerta, cuando iba a abrir la encontró con seguro. —Fabien—, ante ese llamado, Fabi abrió los ojos, sintió el peso de la cabeza de Amaya recostado en su pe

