¡POV DE AMAYA! La llegada del tío Felipe me tomó por sorpresa, se suponía que regresaría para el año nuevo, lo que me daría tiempo para conseguir el dinero necesario y salir de esta casa, porque si algo era cierto, era que yo no iba a compartir el mismo techo que él. No hablo del tío Felipe, pues él es un amor, un hombre culto y decente que ama a su familia sobre todas las cosas igual que mi padre, ellos dos se adoran como los hermanos que son, estoy feliz de que mi tío venga a vivir junto a nosotros, pues lo quiero mucho y que esté aquí me hace feliz. Pero él no vino solo, vino con su hijo, mi primo, aquel que cuando tenía no más de diez años se metió a mi cama y me obligó a tocar su… paso gruesa saliva cuando le veo acercarse con una gran sonrisa, al momento que me abraza siento tanto

