* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Austral * * * * * * * * * * * * Luego de haber terminado con algunos pendientes y después de una agotadora reunión con nuevos inversionistas cafeteros, tomé mis cosas y salí de la empresa con el tiempo justo para llegar al aeropuerto a recoger a Pete (quien había hecho énfasis en que iba a llegar antes del mediodía, pero de quien ahora no había rastro y ya llevaba más de 40 minutos esperando. —De no ser porque es mi mejor amigo… «O, mejor dicho, el único», me corrijo en mi mente. —Ya me habría ido —le cuento a mi taza de café (la cual llevaba observando por todo mi tiempo de espera mientras aprovechaba en pensar en toda la situación con mi nuevo trabajador). Debía admitir que me sentí atraída, pero, despué

