* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Kansas * * * * * * * * * * * * —Si no es mucha molestia…, claro… —me sorprende su propuesta. —De ninguna manera —contesto—; además, a Ángeles le gustará tu visita. —Gracias —susurra. —Gracias a ti. —Entonces a las 5 y 30. —A esa hora está bien. —Bueno, hasta entonces. —Hasta entonces —me despido; y espero a que ella cuelgue. «Otra cena», pienso. «No imaginé que sería tan rápido», agrego en mi mente. «Tal vez, ...» —Eso es todo, jefe —me interrumpe Oliver, un ayudante de cafetería. —Solo Kansas está bien —le señalo al tiempo en que regreso mi atención a las facturas de los pedidos que habíamos recibido. —Entonces eso es todo lo de hoy, Kansas —indica cuando veo que termina de ordenar algunas cajas.

