Capítulo 3

1009 Words
(Martín se había atrevido a hablarle a Violeta aún con miedo al rechazo, para su sorpresa ella acepto su propuesta de prestarle algo de ropa para que se cambiara y así evitaría enfermarse, ambos se fueron a casa de Martín y ya estando en el cuarto él le declara a ella lo que sentía, pero jamás imaginó que ella le iba a corresponder positivamente su declaración de amor, y para más sorpresa Violeta estaba dispuesta a entregarse por completo a él) Martín.- No sabes cuánto tiempo he soñado con éste momento Violeta, eres la mujer de mi vida Violeta.- Shhh no hables Martín, aún no es el momento, sólo quiero que disfrutes, que sientas que me entrego por amor y no por agradecimiento, shhh sigue con lo que estabas haciendo amor... Hazme lo que quieras (En ese momento, Violeta tomó una mano de Martín para irla guiando por todo su cuerpo hasta llegar a su entrepierna, por encima de esa falda escolar, Martín jugaba con su mano sobando toda aquella zona suculenta, sin dejar de succionar los pechos de ella, que ella sólo se limitaba por el momento a gozar de lo que estaba pasando Martín ya con la calentura encima, buscó la manera de meter mano debajo de la falda, y se encontró con la sorpresa que no traía ropa interior, eso fue como una llamada a la locura, de inmediato Martín empezó a jugar con sus dedos en aquella v****a que tanto ansiaba estimular, Violeta se quitó la falda y quedó totalmente desnuda frente a él que aún no creía lo que estaba pasando y un hilo de saliva salía de su boca saboreando el momento Le dijo que se sentara en el borde de la cama, y así lo hizo ella; Martín se pone hincado frente a ese delicioso manjar que estaba a escasos centímetros de poder hacer su sueño realidad, ya no había marcha atrás se le cumplía Empezó a besar los pies de su amada, con la punta de la lengua; le miraba a los ojos y sabía que le estaba gustando; empezó a subir lentamente recorriendo su piel sólo con la punta de su lengua, mientras lo hacía miraba a Violeta y su cara de excitación que se le estaba formando Se detuvo un momento antes de tocar esa v****a que sería sólo de él y de nadie más en ese momento, ella al mirar la acción le dijo que no esperara más y que lo hiciera que quería sentir su lengua dentro, jugar con su clítoris y con una de sus manos se abrió esos labios que estaban ansiosos por ser besados Martín no esperó más sólo le dijo que quería apreciar todo lo hermoso que se veía y que sólo sería suyo, él al mirar que ella misma abrió esos labios, de inmediato se aventó a probar y saborear el delicioso manjar que soñaba, siguió con la misma táctica, la punta de su lengua jugaba haciendo círculos sobre la v****a y de vez en cuando succionaba ese hermoso clítoris que ansiaba por ser devorado Violeta, empezó a lanzar unos ricos gemidos despacito, Martín sabía que lo estaba haciendo bien y con sus dedos, Martín empezó a jugar en la v@gina sin dejar de lamer, empezó a meter un dedo lentamente y se escuchó un suspiro y un gemido de pasión que ella lanzó, su dedo entraba sin detener su marcha, entraba y salía ahora más rápido mientras ella gemía más y más Paró en seco lo que estaba haciendo y se levantó porque sabía que ya era hora de dar el siguiente paso, al ponerse de pie; ella se le aventó a abrazarlo le dijo que era el mejor sexo oral que había recibido que lo amaba Violeta.- Martín, eres un encanto; mira como me tienes y eso que sólo han sido tus dedos y esa boca tan rica que tienes (lo sigue besando) Martin.- Tú eres la hermosa, la que hace que todo sea así, por eso te amo y soy capaz de todo por mirarte feliz Violeta.- Me encantas mi amor; te confieso algo Martín.- Si claro dime... Violeta.- Te miré hace unos momentos cuando estaba con Arturo y eso me excitó aún más Martín.- Perdón, no era mi intención mirar algo que no debía pero debo confesar que me gustó mirarte así, aunque también me dio rabia porque yo quería estar en su lugar, Violeta.- Te gustó lo que viste entonces amor, me gustaría que me siguieras viendo mucho tiempo más cuando lo haga con otros, crees soportarlo Martín.- La verdad no sé, no sé como vaya a reaccionar pero si eso te hace feliz, yo soy feliz también porque te amo y por ti me vuelvo tu esclavo (Martín no terminó de confesar cuando Violeta se hincó también y con la práctica que tenía le fue bajando lentamente el pantalón a Martín hasta dejarlo en boxer) Violeta.- Te amo Martín, te amo porque nuestros juegos perversos serán lo mejor que podamos hacer como pareja, desde hoy seré tuya, y de quienes desees que me hagan feliz y tú también amor, tú también tendrás derecho a ser feliz en la cama sin dejar de amarme (Le decía todo eso mientras le iba bajando el boxer, para dejarlo completamente desnudo, hizo lo mismo que él le había hecho, recorrer con su lengua desde sus pies hasta llegar a ese pene que estaba más que erecto y completamente a su disposición Lo agarró con una mano y mientras bajaba y subía su mano miraba con pasión a Martín sin dejar de decirle lo mucho que lo amaba y que ella lo haría feliz Dejó de jugar un momento con el m*****o de Martín para empezar a besar poco a poco ese glande que estaba que reventaba de placer, empezó dándole unos pequeños besos hasta ir atrapando con su boca ese pene, sus mirada eran para Martín que no daba crédito aún a lo que pasaba y menos pensaba que ella lo había visto horas antes cuando estaba con su novio
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