103 A pesar del cansancio, debido a las pocas horas de sueño que había tenido durante los últimos días, Esteban volvió a pasar una mala noche. Después de que su Monina abandonara la habitación, gracias a la llegada de Andrés, estuvo un largo rato conversando con su compañero, y no fue antes de la una y media de la mañana cuando apagaron las luces. Sin embargo, solo pudo conciliar el sueño alrededor de las tres, y antes de las seis ya se había despertado. Se quedó en la cama haciendo inútiles esfuerzos por volverse a dormir y después de haber dado infinidad de vueltas decidió levantarse y darse un baño. Bajó al lobby del hotel con la idea de entrar al comedor y desayunar, pero se encontró con la noticia de que este no abriría antes de las siete de la mañana. Aunque todavía estaba oscuro,

