- ¿Qué milagro trae al pequeño de la familia a casa? – Alina, sonrió mientras saludaba a su hermano, lo amaba como a un hijo, había sido ella quien terminara de criarlo tras la muerte de sus padres - Alina, ¿Cómo estás? – saludó a su hermana, no entendía cómo podía ser tan cariñosa con él y tan agria con Barbará que era su hija - Extrañándote, ¿Cómo está Bruno?, hace tiempo que no se digna a visitar la casa familiar, Enrique no ha podido comunicarse con él, parece tener el móvil desconectado - No me sorprende, sobre todo ahora que tiene novia – espetó molesto - ¿Cómo? - Una chica que podría ser su hija, no entiendo a Bruno, después de lo sucedido con Carlota, no sé cómo puede confiar en ella - No puede ser tan joven, Bruno tiene cuarenta, quizá te estés equivocando cariño – acarició

