Jin y yo. Yo y Jin. Íbamos cogidos de la mano, con suavidad y cariño. Cuando terminamos en la casa del terror, recogimos todo: las decoraciones, restos de comida y basura, y lo dejamos limpio. Tras esto, nos costó horrores deshacernos de los seis chicos que no paraban de molestarnos y hacer diferentes bromas. - Te vas a quedar sin comida durante un mes – amenazó Jin, entre risas. - No nos puedes hacer eso – habló Jimin mientras fingía un puchero. - Oh, sí que puedo. Encima pondré a cargo de la cocina a Namjoon. Eso nos dejó de piedra, incluida a mí. Namjoon encargándose de la cocina podía ser la peor decisión del mundo. Podrían llegar a morir, y lo digo muy enserio: fuego, envenenamiento, comida tóxica o incluso podría dejar los cubiertos dentro del microondas y que este explotara.

