Este libro está dedicado a:
Mis padres, porque no sería quien soy sin vosotros.
Para mis hijos, sois la razón por la que nunca me rendí.
Para los primeros lectores, Shalini G., Aman Aronee, Paula James y Steven Davidson: sus valiosos comentarios marcaron la diferencia.
A mi editora, Elle W. Silver, por pulir la historia dándole brillo.
Para Charlotte Lauren y Heather Tasker, porque nunca hubiese atravesado la puerta de la editorial sin su empujón final.