Jaziel no había reservado un hotel para quedarse. Por lo que Yamel tuvo que ofrecerle un lugar dentro del apartamento que estaba viviendo. El lugar era extremadamente pequeño para dos personas. ¿Era eso bueno? Yamel sentía que no estaba bien, pero lo había alojado en su casa, no había vuelta atrás. Al principio se sentía un poco nerviosa de tenerlo en su apartamento, no era para menos, aquel hombre tenía una personalidad que llenaba todo el espacio y no necesariamente por ser desagradable, a ella le agradaba mucho él, por algo aceptó que él la fuera a visitar. Yamel sacó sus llaves y abrió la puerta. Jaziel asoma la cabeza por detrás de esta haciendo que Yamel se encogiera. — El lugar no es grande…—informó. tendrás que dormir en el sofá. —Siempre tenía tiempo de irse a un hotel si no l

