ANNE Todo era risa y diversión, hasta que el maldito imbécil de Liam, entro sin siquiera anunciarse y generando un caos total. —Liam —no me dejo ni hablar y yo, no tenía por qué darle ninguna explicación, no se merece siquiera una palabra mía; sin embargo, si eso es lo que pide, pues se lo daré y le saldrá muy caro. —Ni siquiera lo intentes Anne, estoy al tanto de lo que pretendes hacer con MI. HIJO, y de una vez te lo advierto, ese niño llevará el apellido Smith, no el de un desconocido —sus palabras, a pesar de que tenían cierta verdad, no contenían ni la mitad de información; no entendí, ¿Cómo es que se enteró?, se supone que todos los aquí presentes no le dirían nada, ¿será que alguna de las chicas le dijeron algo? No lo creo, puesto que también les reclamo por haber callado. Se d

