ANNE Mi relación con Liam mejoró un poco, aún teníamos cosas que seguir trabajando, pero pues, ya que todo estaba aclarado, fue más fácil entender todo lo que esa maldita perra tuvo que hacer para separarnos. Hasta cierto punto, ambos fuimos muy tontos. Dejarnos engañar de esa manera, es algo de lo que se puede aprender. Aunque ya no hará falta cuidarse esta vez de nadie, por fin ya no podrá hacernos daño, mucho menos a mi bebe. Esa noche, la noche de la reconciliación, Liam y yo seguimos hablando de todo lo que en su momento llegamos a sentir. Le expliqué también por qué decidí callar lo de mi aborto, lo consideré necesario debido a las circunstancias en que, supuestamente, lo había encontrado. Si hubiese prendido la luz, me habría dado cuenta de que no era Liam y la historia habría

