LIAM Más tarde, Alexander me hizo señas para que lo acompañara. No quería moverme por si Anne abría los ojos, pero el doctor me aseguro que no despertaría hasta el día de mañana. Solamente por ello, fui detrás de Alex. Hasta que lo alcance y camine a su lado. —¿Finalmente ya me vas a decir lo que venías a contarme hace un rato? —asintió. —Te sorprenderás, te lo aseguro —no sé qué es lo que haya encontrado a lo largo de estos meses, únicamente espero que le ponga un puto final a esta mala racha que Anne y yo nos cargamos y podamos ser felices a lado de nuestro bebe. —¿A dónde vamos? —pregunte, al darme cuenta, de que nos dirigíamos hacia habitaciones de otra ala y no la salida. —Tú solo sígueme, y por cierto, McMillan ya tiene en su poder al responsable del accidente de Anne —me detuve

