ANNE Mientras más nos acercábamos a la pista de aterrizaje, este sentimiento de… pesadez que sentí desde que salimos de Los Ángeles se sintió más fuerte. No quiero ser negativa, pero sé que en cualquier momento, Liam se va a enterar de que me encuentro aquí y presiento que se armará en grande. Ojalá no lo haga o terminará arruinándome la noche. Nos quedamos en casa del abuelo, puesto que Ev no iría con nosotras debido a su embarazo, no quisimos molestar. Obviamente, el abuelo nos dio tremenda regañada; sin embargo, una vez que se le pasó la molestia, se hizo el occiso y puso a nuestra disposición todo lo necesario para pasarla bien, aunque solo serían dos días los que nos encontraríamos ahí. Únicamente llevamos un cambio de ropa y el vestido que usaríamos para salir. Por ende, nuestra m

