La comunidad estaba en pacha con las enseñanzas del Abrazo del Infinito, pero el Umbral de la Trascendencia tenía un misterio flotando. Hablaban de un sueño eterno que esperaba a los que cruzaban el portal en búsqueda de la conexión cósmica. Rumores de un lugar donde las almas tiraban una siestita eterna se corrían entre la gente del barrio. Isabella, la que nos guía espiritual, largó unas visiones que tuvo durante sus meditaciones. Vio un reino después del Umbral de la Trascendencia, un lugar de paz donde las almas se relajaban en un sueño eterno, renovándose en la esencia del universo. La comunidad, enganchada con la idea de dormirse en este paraíso celestial, decidió investigar el Sueño Eterno. Pero medio con cuidado, porque dormirse así como así representaba lo desconocido, un paso m

