Deianira Las siguientes dos semanas me la pasé entrenando a Danilo sin darle tregua, como dije, era solo pulir lo que ya sabía. Al principio se le complico seguirme el ritmo, siempre terminaba perdiendo en los entrenamientos, no tuve consideración con él, fui dura. Lo puse a entrenar con Dimitri quien sería el maestro que dejaría a cargo de él, lo enfrente ante Getto y la rabia hirvió en sus ojos cuando no pudo ganarle y Getto solo se hacia el tonto ignorando las emociones encontradas con Danilo. Sabía que tenía cierta envidia por él, pero justamente eso tenía que superarlo, tenía que encontrar un equilibrio, Getto no era su enemigo, ambos eran importantes para mí y tenía que entenderlo. Empecé a practicar yoga con mama y Denisse y eso le dio un poco de paz a mi hermana encontrar el equi

