Deianira Me desperté de golpe cuando la puerta de la habitación se abrió con brusquedad, Nagira que estaba acurrucada contra mí se levantó alerta, pero no gruño, entonces era alguien conocido, enfoqué la mirada para distinguir en la obscuridad y aumentar mis demás sentidos. Luigi bajo el escalón y se veía mal, un leve olor a cobre me llego y me entro el pánico, olía a sangre, sangre fresca. No tenía mucho que me había acostado después de estar un rato con Getto en las escaleras, sentí su sed de sangre después de salirme de duchar y corrí a él, sabía que el percance con los cuatro lo había hecho enfadar tanto, no imagine que lo alteraría al grado que despertara su lado berseker, un lado que el mantenía dormido la mayoría del tiempo, pero hoy mi dolor lo despertó y si no hubiera salido

