Los tres días pasaron con rapidez, Mukhya se la pasaba con Vladimir en su oficina trabajando, en las mañanas entrenaba conmigo y con Getto. El entrenamiento estaba funcionando bien. Terminé de arreglar los últimos preparativos de la cena y me subí arreglar, a las siete iban a llegar los invitados y tenía que estar lista, el traje de Mukhya ya se lo había preparado y se encerró en su oficina con Vlad después de cambiarse. Adriano llegaría como a las seis. Sali de bañarme y me puse un vestido largo de hombros caídos con un escote en v dejando libres mis hombros, tenía una apertura en la pierna derecha, era de satén n***o, escogí unos tacones negros con la punta del tacón tan afilada que funcionaba como una navaja. Dejé mi cabello suelto y caía como una cascada de caireles sobre mi espalda,

