Me desperté con la sensación de muchos besos siendo repartidos en mi espalda, abrí un ojo y miré la sonrisa radiante de Luigi, cerré el ojo para seguir durmiendo. _ ¿No tienes hambre? _ me pregunto, pasó su mano por mi frente quitando los cabellos que me tapaban la cara. Le iba a decir que no cuando mi estómago hiso acto de presencia gruñendo estridentemente, hice una mueca y escuché su risa divertida, me dio un beso en la mejilla y pasó sus brazos debajo de mi cuerpo, me levanto hasta una posición sentada, me crucé de piernas y abrí mis ojos para verlo. _ vamos a comer, mi amor _ camino al pequeño sillón que tenía en la habitación y agarro ropa que dejó en la cama a mi lado _ cámbiate, te espero en el sillón _ me dio beso en los labios y se fue a sentar. Primero me fui a dar una ducha

