Me vestí completamente de n***o incluido mi cabello, era demasiado llamativo por su color blanco, lo recogí en un moño apretado sujeto firmemente con cuatro palillos chinos, dos que parecían abanicos y dos estiletes, metí dos horquillas discretas entre el pelo que eran agujas en realidad. Mi corset y estaba lista. _ ¿Está todo listo? _ le pregunte a Getto _ Sí, todos los hombres fueron remplazados en el cambio de turno por los nuestros, entraremos por la puerta trasera, ya habrá alguien esperándonos. _ ¿Cámaras de seguridad? _ Bloqueadas jefa _ dijo Arianna en mi oído. _ Bien, vamos a movernos, tenemos tres horas para terminar el trabajo. _ Entendido _ respondieron todos. Salimos por la parte trasera de mi casa, en realidad la casa del consigliere no estaba muy lejos de la mía. Este

