Ahora estoy viendo Gravity Falls y acompañado de deliciosos Cheetos, es una bolsa enorme, excelente.
Al pasar una hora mi celular suena, lo ignoro y continúo comiendo, vuelve a sonar, sigo ignorando, sigue y sigue y entonces me decido a tomarlo y ver quién es.
Imbecil, perro, estúpido, Luciérnaga del mal, salvaje, fuiche andante, BOBO, asqueroso, malvado, malévolo, cara de bolsa, bubble...
Reí al ver todos esos nombres, no pude evitar contestar.
- hola- digo.
- Lorry- dice con una voz algo temblorosa.
- ¿si?- pregunto.
- ¿podemos hacer juntos el trabajo?- pregunta.
- no sé- digo y él resopla.
- ok, decido por ti entonces, lo haremos juntos, voy mañana- dice y cuelga.
¿qué mierda?
Se supone que yo tenía el control, cree que puede decirme que vendrá y yo lo dejaré... Ja ja ja, que gracia me da.
***
Son las 3 de la tarde y acabo de terminar de secar mi cabello y vestirme.
Llevo puesto:
Un sueter n***o algo fino y suelto a la vez (es muy cómodo), un jean azul y unos tenis converse, solté mi cabello y todo listo.
Al pasar 1 hora llega.
Voy a abrir la puerta y el está tras ella, le sonrío y el sonríe de lado.
- ¿y bien?- pregunta.
- ¿qué?- pregunto seria.
- déjame pasar- dice y ríe.
- no- digo y le sonrío, para luego cerrarle en la cara.
- oye, por Dios- dice detrás de la puerta.
Es tan idiota, al parecer está acostumbrado a siempre tener lo que quiere y conmigo eso se terminó.
- no- digo caminando hacia el sofá y encendiendo la TV.
- Lorry- dice éste tocando la puerta.
Ignorado.
- no me iré- dice y escucho como cae en la madera.
- bien por ti- digo sonriendo.
Se asoma por la ventana y la toca, que imbécil es.
- qué- grito y el sonríe.
- por favor- dice haciendo un puchero, en forma de súplica y yo río.
- jódete Tomás- digo viendo la TV.
- somos amigos- dice.
- te equivocas, los amigos no insultan a los amigos y menos les hablan mal o mienten- digo sin mirarlo.
- lo lamento, todos merecen 2das oportunidades- dice y yo niego.
- ¿así de fácil?- pregunto y el frunce el ceño.
- habla- dice y se sienta en el suelo.
- tienes que... cortarte en tu brazo- digo y el ríe.
- no- dice y yo frunzo el ceño, bien, ya veo que gran interés.
- bien- digo viendo la TV.
-otra cosa- dice el.
Lo ignoro.
- oye- dice.
-no, no estaré dándote oportunidades y jodiéndome por ti, mientras que tu ni te puedes hacer un pequeño corte en un brazo- digo furiosa.
- ¿para qué quieres que me lastime?- pregunta algo extraño.
- para saber que te importo- digo obvia.
- pero y si mejor me golpeas tú, todo lo que quieras- dice y yo sonrío.
-bien- digo y el sonríe.
-¿puedo pasar?- pregunta.
- ven- digo y el sonríe.
Entra y al entrar yo voy al closet, busco un bate y me paro frente a el.
- en serio- pregunta riendo.
Solo es una prueba.
- si- digo y sonrío.
- no te hagas daño- dice.
- imbecil- digo proporcionando un bataso en su espalda, el cae al piso y ya no puedo, lanzo el bat a una esquina y me dirijo a el.
- ¿te lastimé?- pregunto y el niega.
-Estoy bien- dice y sonríe.
- mientes- digo y el niega.
El extiende la mano y la tomo para alzarlo, pero me tumba sobre él y se coloca sobre mí.
Estoy roja de seguro, el me sonríe y sólo mira mis ojos; no sé porqué no puedo dejar de admirar los suyos.
- eres tan... Imbécil...- es mi idea de cumplido, la verdad iba a decir lindo, pero ya qué.
- lo sé- dice y ríe.
- ajá, quítate- digo y el se deja caer sobre mi, lo que hace que sienta un pequeño empuje de su "bulto", En mi feminidad, lo que hace que suelte un gemido, por el asombro, ya que solo fue un pequeño empuje accidental.
Estoy ardiendo, no sé que hacer, quiero suicidarme o algo.
¿por qué hice eso? El sólo me observa, me examina como si fuese un mapa y yo intento no mirarlo para no morir de vergüenza.
- yo... No quise... Ah... - ni sé que decir, ésto es terrible.
El me observa con seriedad mal fingida, también puedo ver algo de perversión en sus ojos.
- ssh...- dice y niega, se alza y de un momento a otro besa mi frente.
Me ayuda a levantar y dice:
- el trabajo- yo afirmo con la cabeza y el sonríe.
- ven- digo halandolo por las manos, no sé que es y sé que no viene al tema, pero... Desde que pasó el incidente incómodo de hace rato siento un gran, gran deseo de dejar que haga lo que quiera conmigo y todos sabemos que eso no es nada bueno.
Al llegar discutimos por lo que haremos y bien.
A piano, el toca y ambos cantamos, cualquier cambio es considerable en las canciones.
***
- ¿y cómo estás?- pregunta luego de que terminamos.
- bien- digo y asiento con la cabeza-¿y tú?- pregunto.
- siempre estás bien- dice asintiendo igual y me mira fijamente, creo que soy obvia con lo de ser miserable, nunca se me ha dado bien ser así digamos "falsa".
- si- digo mirando hacía otro lugar.
Las voces vuelven, para hacer más difícil el fingir.
Coloco una mano en mi cabeza y miro el suelo, si lo observo sé que no aguantaré las lágrimas. Siempre tengo necesidad de llorar, pero lo aguanto, no soy débil, ni seré débil nunca, eso no es lo mío, soy de las que aguantan y luchan.
- oye...- mi voz tiembla, a penas puedo quedarme quieta, lo hago por él, mis manos vibran, se siente terrible, el me observa algo extraño, yo sonrío y cierro los ojos- vuelvo ahora- digo.
- ¿te sientes bien?- pregunta colocando su mano en mi pierna.
Yo me levanto y salgo de la habitación a toda prisa.
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