Tomás. Escuela... Zorras, estúpidos, engreidas, frikis... Tantos estúpidos en un mismo lugar, luego estoy yo, un anciano de 406 años, atrapado; la verdad no me molesta, me encanta, es como un menú de comida gratis. Me coloco un suéter n***o y un jean azul marino, unos tenis y tomo mi mochila. *** Al llegar a la escuela estaciono mi auto donde siempre y como era de esperarse Steisy lo estacionó al lado, es irritante, pero es genial cogerla cuando quieres, tomar de ella y solo tener que borrar su memoria. - hoolaaa- grita tras de mi con su voz chillona de chihuahua. -hola- respondo sarcásticamente y me giro. - ¿cómo has estado?- pregunta. Also las ceja y me burlo mentalmente, no puede ser que esta mundana crea que yo podría quererla, es patético. Sonrío nuevamente y contesto. -

