"Son mil novecientos cincuenta y siete."
Comenta con fastidio y cara de sueño la cajera detrás del mostrador de la única tienda que estaba abierta a esa hora de la noche.
Miro las cosas sobre el mostrador que son bastantes pero parece que no son suficientes para gastar el dinero que aún me queda en la tarjeta.
Miro el reloj, me quedan cuatro minutos antes que den las doce de la noche, después veo a la cajera que lucha por mantener los ojos abiertos antes de cubrir su ruidoso bostezo con su mano.
Tomo varios paquetes de costosos chocolates para colocarlos frente a mi antes de preguntarle a la mujer que me mira con fastidio.
-Cuanto es ahora?-
Inquiero ansioso, la cajera escanea despacio los códigos de barras de las envolturas de los chocolates antes de volver a decirme mi gran total.
Miro con miedo el reloj, aún me quedan dos escasos minutos para que se cumplan las doce de la noche.
"Son dos mil cincuenta y siete con noventa centavos."
Asiento muchas veces como tonto mientras inserto la tarjeta en la terminal para que se efectúe el cobro de inmediato.
"Faltan cincuenta y siete por favor."
Demonios, ahora me falta dinero por lo que le pregunto a mi entrometido hermano a mi lado si tiene el efectivo para pagar el cual me entrega de mala gana.
-Me pagarás ese dinero al doble-
Me amenaza Julian mientras trata de tomar en sus manos las botellas de refrescos de dos y tres litros, bolsas de botanas y galletas además del cartón grande de huevo, pero definitivamente no puede sostener todo eso en sus manos.
Afortunadamente la cajera nos regala una gran bolsa de plástico lo cual agradecemos porque dentro podemos meter las bolsas de pan de caja, chocolates, cacahuates, pan dulce, galletas, chicles, dulces y demás golosinas.
Como aún nos quedan cosas por llevarnos me quito la sudadera y envuelvo los refrescos, los cartones de leche y de cafe de litro listo para beber, cuando todo está acomodado lo amarro con ayuda de las mangas y lo cargo al hombro como si fuera otra bolsa.
Tras dar la la buenas noches Julian y yo salimos de la tienda, la cajera bosteza de nuevo antes de susurrar que estamos locos por comprar tantas tonterías a esas horas de la noche.
-Y cual era la urgencia de comprar esto a estas horas de la noche?-
Me interroga Julian pero no quiero contarle nada, estoy tranquilo porque aunque parecia tarea imposible, pude gastarme todo el dinero en cosas que me dan placer.
Y vaya que me da placer poder comprar todo lo que mis padres jamás pudieron comprarnos.
-Camina y deja de hablar, estoy cansado, quiero ducharme y dormir-
Comento bostezando ya que estoy exhausto.
El día empezó como una espantosa y pestilente pesadilla que se transformó en un sueño increíble que aún no puedo creer que en verdad este viviendo, pero como hice demasiadas cosas hoy, quiero ducharme y dormir.
Cuando llegamos a la miserable casita mis padres en pijama salen a la puerta para recibirnos antes de regañarnos por haber salido corriendo de la casa.
O más bien yo salí corriendo sin responder nada a nadie y Julian me siguió como el chismoso que es porque siempre se mete en mis asuntos, colocamos todo lo que compramos sobre la mesita de plástico rayado y sucio que antes era blanca y ahora se ve gris y descuidada.
"Que es todo esto?"
"Te volviste loco John?"
Pregunta mi madre mirando todo a detalle cuando lo toma con su mano, mi padre la imita porque son cosas que solamente soñaron con comprar.
-Esto es para todos, me da placer poder invitarles de la comida que compré para mi-
Todos me miran raro porque digo estas palabras mirando un rincon oscuro de la casita miserable, lo que ellos no saben es que puedo ver y sentir la presencia diabólica del ser con el que hice un pacto por dinero.
-Te crees muy listo, verdad idiota?-
Cuestiona burlonamente el ente dentro de mi mente, de pronto me falta la respiracion al sentir dentro de mi unas manos frias que aprietan con fuerza.
-Pero te lo dejaré pasar solo por este día porque me he divertido mucho contigo lastimandote y haciéndote sangrar, eres mi nuevo juguete humano patético-
Me molesta mucho el maldito y deshonroso título que me ha dado el demonio invisible para el resto de mi familia.
-Te veré más tarde, juguetito chillón-
Suelto una bocanada de aire antes de toser porque el ente me libera de la presión que ejercía dentro de mi pecho, Julian se apresura a golpearme en la espalda con mucha fuerza creyendo que de esa forma me ayuda a dejar de toser.
Lo aparto con una mano, me alejo y me agacho para toser, respirar, escupir y tratar de calmarme, mi madre se acerca para preguntarme si estoy bien por lo que asiento antes de incorporarme despacio.
Carraspeo varias veces para que pueda preguntarle en débil voz.
-Hay agua caliente para que pueda bañarme?-
Mi madre contesta que si por lo que camino a la habitación que comparto con mi hermano, me quito toda la ropa y entonces veo la maleta y la mochila que ya estan vacias, sobre las mantas sucias, descoloridas y delgadas de las camas con colchones que son todo menos suaves.
"Me diras de donde sacaste todas esas cosas?"
Interroga mi madre cuando aparece detras de mi, quisiera sacarla de la habitacion fea iluminada por el foco que cuelga en medio del lugar, pero como no tengo puerta, solo una cobija larga no podría dejar fuera a mi progenitora.
-Mañana les explicaré todo, ahora dejame bañarme-
Ruego a mi madre quien me mira antes de negar con la cabeza, estoy seguro de que cree que estoy en malos pasos.
Cómo no digo nada más mi madre sale derrotada de la habitación, cuando aparta la cobija observo a mi hermano comer de todas las golosinas que siempre quiso mientras mi padre se termina el segundo cartón de delicioso café listo para beber.
Una sensación incomoda se extiende por todo mi cuerpo y un solo sentimiento envenena mi mente despues de ver como ellos disfrutan de lo que por derecho es mío.
Girando las llaves llenas de sarro de la ducha para que el agua empiece a correr y se caliente, el deseo de ir y quitarles la comida me domina y casi estoy por salir y exigirles que dejen de tragar como cerdos la comida que compré pero...
Aprieto los puños antes que un nuevo pensamiento me tranquilice.
Dejaré que ellos coman y beban todo lo que quieran porque no me quedaré a seguir sobreviviendo y sufriendo en esta pobreza extrema.
Por supuesto que no.
Extiendo la mano para tocar el chorro de agua, está suficientemente caliente para ducharme, mientras lavo mi cabello con el shampoo barato rebajado con agua que siempre usamos me lamento porque no se me ocurrió antes comprar artículos de higiene personal para mi.
Y me sigo quejando al tomar con asco el delgado jabon lleno de cabellos largos de mi madre con el cual debo lavarme el cuerpo, doble asco.
Mañana en cuanto tenga mi dinero depositado en mi tarjeta iré al supermercado para comprarme articulos de higiene solo para mi.
Pero no será todo lo que compraré, esta vez estoy decidido a dar el enganche para un departamento nuevo para mi o una casa pequeña de un nivel.
Termino rápidamente la ducha y no me siento limpio en absoluto, de hecho me siento más sucio que antes porque se que puedo comprarme ahora cosas de mejor calidad.
Ahora se que ya no puedo seguir más tiempo aquí, me molesta la situacion precaria de esta vivienda.
Secandome con mi desgastada toalla, salgo del baño y lo primero que veo es a mi hermano mirando las joyas y relojes que compre, puedo ver el brillo celoso en sus ojos, casi puedo escuchar sus avariciosos pensamientos.
-Quita tu basura de mi cama-
Ordeno molesto porque Julian dejó bolsas vacías de galletas y migajas sobre la misera cama donde hoy tambien dormiré, mi hermano en cambio agarra los relojes y sonríe perversamente.
-Estan muy bonitos y se ven costosos al igual que las joyas-
Observo que se aleja para guardar las cosas dentro de una caja que solo él tiene llave.
-Se que mientes acerca del trabajo que supuestamente conseguiste hoy con ese jefe o gerente-
Dice confiado mi molesto hermano sosteniendo con fuerza la llave en su mano despues de cerrar la caja verde de metal reforzado.
-Pero le sacaré provecho a todo lo que trajiste, ademas me quedare con toda la ropa porque te robaste mi ropa favorita-
Declara Julian como si tuviera alguna autoridad sobre mi y es en este momento que lamento mucho haber gastado todo el dinero y no haber dejado que el ser del inframundo se comiera lenta y dolorosamente a mi estúpido y molesto hermano menor.
***By Liliana Situ***