—Sí. Sin dudarlo.— Puedo ver las ruedas girando. —Nadie en esta manada me desafiará ahora, ¿verdad?— Sacudo la cabeza. —No. Saben que los desgarraría m*****o por m*****o. —¿Entonces soy la hembra alfa de la manada?— —Tú eres la hembra alfa—. A través del vínculo, siento la confusión y el asombro cuando ella llega a comprender. La llevo de regreso a su silla. Cheryl se apresura a convencer a Haisley de que salga de debajo de la mesa. Comienzan algunas conversaciones en voz baja, pero sobre todo hay inquietud en el pasillo. Eamon y su contingente han tomado asiento. Nadie parece estar seguro de lo que vendrá después. La verdad es que yo tampoco. Una distraídamente vuelve a trenzar su cabello, frunciendo el ceño. No me gusta. Tal vez un poco más de carne la animaría. Grito y señalo,

