ROSE Me lleva una hora prepararme: baño con una toalla, tomar un poco de cecina del desayuno con té, ponerme mi conjunto menos sucio de jeans azules y un suéter rojo con un estampado de copos de nieve blancos. La temperatura bajó durante la noche, pero el cielo está despejado y de un azul vigorizante. Nick levanta su chaqueta para que yo pueda meter los brazos y se echa la mochila sobre los hombros. Está más lleno de lo habitual. —¿A dónde vamos?— Señala hacia el norte, hacia Salt Mountain. —¿Vamos a llegar lejos?— —Más que ayer, pero no demasiado. Descansaremos. Empaqué comida—. —¿Guiso?— Sus labios se curvan. —No. Salmón enlatado—. Supongo que está bien. Le dejé que me guiara y me quedé detrás de él mientras seguimos los senderos de los ciervos, los lechos de los arroyos y las c

