—¡ENFOCAR!— ELDRICK ME ESPOSA EL LADO DE LA CABEZA, PERO TIENE QUE LEVANTARSE y ponerse de puntillas para hacerlo. Estoy concentrado. Muy abajo del patio de entrenamiento, Wrenlee sube desde el final de las grandes escaleras con un balde lleno. Ella lleva una bufanda hoy y está por debajo de nosotros. No puedo ver su cara. Buscar. Buscar. —Pon tu cabeza en el juego—, espeta Eldrick mientras resopla, resopla y rebota sobre sus pies. Le lanzo un golpe perezoso que él bloquea fácilmente. —¿Qué sucede contigo?— Me golpea el estómago un par de veces. No puede llegar mucho más alto sin exponer su propio abdomen. Mis músculos se flexionan por instinto. Ojalá pudiera dejarlos suaves y sentir el dolor. Me lo merezco. Wrenlee no es mi compañero. Después de ese primer beso supe que ella no entr

