La punta de su oreja se mueve. No veo nada más que hacer, así que me bajo para sentarme en él, estirando las piernas. Nos rodea alrededor del neumático y de mí, admirando su hallazgo, y supongo que está satisfecho con el honor que le he hecho. Se deja caer sobre su trasero a mi lado y observa la distancia. Saco agua de la bolsa de mi mochila. Incluso sentado, el lobo de Nick tiene la columna recta y el hocico levantado. No puedo decidir si es majestuoso o, como, animatrónico. A veces parece que está imitando a un lobo real. Me siento mal por él y no sé por qué. Le ofrezco mi agua. Lo acerca hacia mí. Le echaría un poco en la boca si mostrara interés como lo hago por Nia y Bevan cuando están en su pelaje, pero ha vuelto a centrar su atención en explorar el área. Estamos cerca de las e

