Todo seguía perfecto para la familia Ling, por fin podían vivir una vida tranquila y sin ninguna preocupación, la única que no la estaba pasando nada bien era la madre de Li Gao, seguía llorando todos los días por su hija pidiéndo a su esposo que hablara con Xeon Ling para hacerla regresar. —¡Por favor! ¿Podrías apiadarte de mi? Habla con el señor Xeon Ling, dile que nos iremos del país pero que le permita volver a nuestra hija. —¿Estás bien de la cabeza mujer? No le pediré semejante estupidez. El rostro cansado de Ji Gao era bastante notorio, su preocupación por su hija aunado a que se encontraba en crisis la empresa al darse la noticia que la hija de la familia Gao se encontraba presa no podía ni mantener el sueño. —¡Pero es tu hija! —Una hija demasiado estúpida, se le advirtió

