El amor que Xeon Ling sentía por Rachel lo podía demostrar con mayor soltura al paso del tiempo, sentía la necesidad de consentir a la hermosa mujer. Rachel sonreía como una colegiala adolescente sentía un amor diferente en esta ocasión, era un sentimiento más maduro y consiente. —¿Todo bien jefa? Tu cara es como una novia viendo al amor de su vida entrar al altar. —¡Ja! Todo bien Vivian, todo está más que bien. —Sabes algo jefa, esa vara que pones es de una persona enamorada y para ser sincera me agrada verte así. —Vamos a casa Vivian, es hora de descansar. —¿Sólo quiero saber una cosa? —¿Qué cosa? —La persona por la que pones esa cara es Xeon Ling ¿cierto? Ya que el pequeño paquete que sostienes en tus manos viene de China y al único hombre que conocemos del otro lado del mundo e

