Los hombres del equipo táctico avanzaron y entraron por la ventilación de la bodega. Al ingresar uno de los hombres veía su teléfono, por detrás le taparon la boca apuntando a su cabeza con un arma. —No hables, no hagas ningún ruido o te despides de este mundo. Responde con la mano, ¿cuantos hombres más están contigo? Despacio levantó dos dedos de su mano. —¿En que puerta están? Apuntó a la puerta del fondo, Ling sintió como las pulsaciones iban en aumento, en ese momento tenía una extraña sensación de que Rachel se encontraba mal. Después de someterlo, Ling acompañado de Tao y algunos hombres más fueron directo a la puerta antes indicada. Rachel estaba sentada abrazando sus rodillas en la colchoneta qué se encontraba en el piso, pensaba en la manera de poder escapar de ese lugar

