Ese día por la noche Rafael decidió llevar a su amigo a casa, estaba totalmente ebrio, llegó y lo puso en el sofá. —¿Qué hace Josh en ese estado tan reprobable? —Totalmente destruido y acabado cariño. Hoy firmó el acuerdo del divorcio es cuestión de días para que el abogado lo llame a firmar el documento oficial. —Es lo menos que se merece y lo mejor que pudo hacer. Rachel no merece estar con alguien como él. —No te enojes cariño, ellos resolverán sus asuntos. Nosotros no tomemos partido. —¡Difícil no hacerlo! Los conocemos de años y Rachel siempre fue una gran amiga. Irma y Rafael se fueron a su habitación, dejando al hombre dormido en el sofá. Durante la noche Josh tenía una horrible pesadilla, su esposa lo abandonaba por otro hombre, se iban tomados de la mano mientras Rachel se

