Durante las siguientes semanas Rachel trabajaba en el que sería el vestido estrella de la colección, hacia cada paso con tal detalle que la pieza era sumamente hermosa cada brillante era colocado uno por uno unido con hilo de plata que lo hacía brillar como una estrella. Con el paso de los días Gina comenzó a sentir pena por Rachel, en tan solo un par de semanas se dio cuenta que era una buena mujer, todos los días la saludaba con mucha amabilidad y le pedía las cosas siempre con un ¡me harías el favor! eso jamás le había sucedido en ningún trabajo, siempre se sentían superiores a todos y trataban mal a los empleados de limpieza, su resentimiento para la clase más privilegiada era tanta que ese fue el motivo para aceptar ayudar a Joe pero ahora no estaba tan segura puesto que su jefa er

