Los flashes de las cámaras la hacían parpadear al bajar por las escaleras tropezó con un fotógrafo que obstruía el paso, se fue de lado pero unos brazos fuertes con un olor muy conocido la tomaron para evitar la caída. Le susurró al oído en chino unas palabras que entendió muy poco. —Siempre estaré para sostenerte. Al incorporarse solo le sonrió y agradeció en chino. —¡Gracias! Josh se acercó de inmediato y la tomó con fuerza del brazo, haciendo el papel de esposo a abnegado. —¿Estás bien cariño? Rachel soltó con delicadeza su brazo para no hacer un escándalo. —¡Por Supuesto! Los periodistas seguían tomando fotografías y entrevistando a la bella mujer y a su socio con ayuda de Ming. La velada continuó de manera increíble, todo había sido un éxito Gabriel y Rachel eran e

