Lo miré avergonzarse y debo confesar que su cara de vergüenza me dio mucha ternura. Así que lo abracé y el me apretó fuerte. Y estos pequeños momentos me encantaban, yo no era una cursi, en serio que no lo era, pero es que Ethan se estaba portando perfecto y en el fondo, yo sabía que estaba tan necesitada de esto, pero no lo terminaba de admitir porque eso sería admitir que estaban necesitando de alguien mas o mejor dicho de un hombre.
-Me encantan tus abrazos y hoy me has dado dos, así que puedo considerar este día como uno de los mejores días de mi vida –Dijo Ethan sonriente. Y ahí estaba, ese brillo diferente otra vez, ese brillo que me confundía tanto. Estúpidamente, estuve apunto de besarlo, otra vez, agradecí al universo que su teléfono nos interrumpió y que él tuvo que contestar porque era una llamada de trabajo. Así que me separé de el y reflexioné un poco con esa parte de mi que quería esperar. Esa parte que quería llevar las cosas con calma y es que era lo mejor. Aproveché para llamar a mi hermana y decirle que había llegado, antes que pusiera el grito en el cielo por no avisarle, creo que se había puesto excesivamente paranoica desde la muerte de Ramsés.
-Te llamo para avisarte que ya llegué –Dije apenas contestó.
-Era absolutamente innecesario, puesto que Ethan me avisó, así que no se que haces ahora hablando conmigo si estas con él.
-Ah con que fuiste tu quien le avisó a Ethan mi hora de llegada.
-Así es –Respondió orgullosa –Dijiste que le darías una oportunidad y yo te estoy dando un empujoncito.
Suspiré –Gracias.
-¿Gracias por qué?
-Porque la estoy pasando muy bien –Respondí sonriente, como si ella pudiera verme.
-Me encanta que ahora mismo estés sonriente, eso solo quiere decir que en serio la estas pasando muy bien.
-¿Cómo sabes que estoy sonriendo?
-Telepatía gemelar.
-No existe tal cosa. Ahora te dejo porque Ethan ya dejó de hablar por teléfono. Adiós. Te amo.
-Yo también te amo. Ahora relájate y déjate besar mujer. –Dijo cortando la llamada.
Y j***r con mi familia que seguía regalándome a Ethan. Aunque me costara demasiado, tenía que admitir que esta vez había estado bien y que yo la estaba pasando muy bien.
Ethan se acercó a mi tan pronto cortó la llamada y me abrazó. Así permanecimos unos segundos.
Joder, estas perdida Sky, me repetía constantemente.
-Perdón, pero tuve que contestar la llamada, era mi padre con cosas del trabajo, ya llevo mucho tiempo lejos.
Asentí –No pasa nada. ¿Cuándo tienes que irte?
Negó –Cuando yo quiera. Me estoy tomando unas pequeñas vacaciones.
-¿Eso quiere decir que te quedaras un poco más?
-Todos los días que sean necesarios hasta que aceptes ser mi novia.
Que dijera esas palabras me puso los pelos punta, me dieron ganas de salir corriendo. Y es que no era porque yo no quisiera compromiso alguno, es que me daba terror salir lastimada otra vez, me daba terror enamorarme y que de pronto me Ethan decidiera dejarme.
Como si estuviera leyendo mis pensamientos el tomó mi cara entre sus manos.
-Mírame y escúchame bien Sky, yo no te voy a dejar nunca, tampoco pienso hacerte daño porque a mi ya me lo hicieron una vez y se lo que se siente. Así que te puedo asegurar que yo no soy tu ex, y si, sé que fui un idiota, pero eso ya quedó en el pasado y te aseguro que cada día estoy tratando de ser mejor persona, por ti y para ti, porque tu te lo mereces y yo quiero ser ese hombre que esté a tu lado.
Juro que estuve a punto de besarlo nuevamente, pero me contuve. Tenía que hacerlo porque estaba decidida a darle una oportunidad a el y para ello quería llevar las cosas con calma, disfrutar, conocernos, aunque sonara estúpido porque llevábamos mas de un año conociéndonos, pero es que, siendo sincera, yo nunca le di la oportunidad totalmente, cosa que quiere decir que no lo deje entrar y tampoco me interesó entrar en su vida. Pero es que hoy lo tenía aquí, diciéndome las palabras exactas que yo estaba necesitando y comportándose como un príncipe conmigo. La loca quinceañera que llevaba por dentro, esa que creía en los cuentos de Disney estaba haciéndose presente.
-Caminemos un rato –Dije para cortar el momento de tensión y lo vi sonreír mientras asentía. Tomó mi mano nuevamente y caminábamos mientras hablábamos de cualquier cosa. Cuando me llevó a mi apartamento, insistió en pasar a tomar una copa, pero yo ya había pasado demasiado tiempo con el en este día como para que volviéramos a estar juntos en un lugar cerrado, los dos solos, así que negué, alegando que estaba muy cansada por el viaje y porque me había quedado con Bree hasta tarde, cosa que en parte era cierta. Así que apenas se fue, me di una ducha fría y me eché en la cama a pensar en que era exactamente lo que yo quería, porque si, una parte de mi quería estar con él, pero la otra no y también siempre he sido fiel creyente de que, si vas a estar con alguien, esas dos partes tienen que estar de acuerdo.
Que desastre eres Sky, me repetía constantemente. No se en que momento me quedé dormida, cuando me desperté, estaba agotada, había pasado toda la noche soñando con Ethan y eso era muy malo porque al despertarme seguí con la imagen de su cuerpo en mi cabeza, me estaba volviendo una calenturienta, aunque me costara admitirlo, creo, bueno no, estaba segura que la falta de sexo hace estas cosas. Ethan fue a visitarme en la mañana, como para completar la cosa, yo estaba aun en pijama y su mirada fue de deseo total. Le pedí hasta a dios, que si me ayudaba a salir de esta iba a portarme bien y a creer un poco más. Porque es que, estaba por lanzármele encima. El estaba vestido con un jersey n***o y unos jeans ajustados, estaba para comérselo. Le dije que me iba a cambiar y a lavarme los dientes para salir huyendo de ahí porque ya me había lavado los dientes, pero necesitaba escapar de mi misma. Apenas me encerré en el baño respiré profundo para controlarme. Después de no sé cuánto tiempo, solo sé que fue mucho, Ethan me esperaba sentado en la mesa con desayuno, miró mi cara de sorpresa y sonrió
-Si tan solo no me hubieses estado mirando con deseo desde que me abriste la puerta, te habrías dado cuenta que traía desayuno para los dos.
Quise morir apenas dijo eso ¿En serio se me notaba tanto? Creo que me puse como un tomate porque el empezó a reír.
-No tienes porque avergonzarte Sky, no está mal que desees a alguien, lo que si está mal es que te cohíbas, y si, entiendo tus motivos, pero no los comparto.
Respiré profundo y asentí –Tienes razón, lo admito. –Dije sin más y lo vi sonreír, su estúpida sonrisa de victoria me enojó un poco y el lo notó.
-Vamos a desayunar, fue mucho por esta mañana, es un gran paso para ti –Dijo abriendo mi silla. Apenas me senté me dio un pequeño beso en la mejilla. Fue un tierno beso, que me calmó muchísimo. Se sentó en frente de mi y tomó mi mano.
-Ethan, creo que no podremos desayunar si no sueltas mi mano –Dije sonriente. Pero el negó.
-Vamos a tener que acostumbrarnos Sky, porque quiero tomar tu mano siempre que comamos, siempre que caminemos, en fin, quiero tomar tu mano toda la vida.
¿Toda la vida? Esas palabras retumbaron en mi cabeza y extrañamente no hui, tampoco sentí miedo. Creo que era porque tenía su cálida mano tomando la mía, no lo se con exactitud. Pero me encantó.
Bree tenía razón otra vez, esto no estaba mal, volver a sentir y confiar, no estaba nada mal. Así que me levanté de la mesa y la rodeé hasta donde estaba Ethan sentado, tomé su cara entre mis manos y lo besé, lo besé con deseo, lo besé con necesidad. Fue el mejor jodido beso que yo había dado en mi vida.