En cuanto estuvo vestida y arreglada Bethany abandono su habitación para darle la bienvenida a la nueva estudiante, se llamaba Mei, venía de un país asiático, era baja, delgada, tés clara, pero bronceada por el tiempo que llevaba en la calurosa ciudad, con el cabello teñido de marrón chocolate, y una pinta de nerda.
Llevaba jeanes ajustados, zapatos Converse, un par de anteojos que le agrandaban un poco los ojos, una sudadera con el logo de la universidad, y nada de maquillaje.
La nueva estudiante le cayó bien de inmediato, era un poco torpe y eso resultaba gracioso, al parecer iban en el mismo año y aunque las carreras en cada país eran un poco diferentes, la junta estudiantil decidió que la más acertada a lo que ella pedía era Criminología, Derecho y Sociedad, la misma de Bethany y Matt.
Y por esa razón termino siendo la estudiante de intercambio del semestre, además de su nueva compañera.
Betty se mordía una uña mientras analizaba los nuevos hechos, la verdad era que extrañaría muchísimo la privacidad que solía tener, en especial porque podía tener a Matt durmiendo en su cama todas las noches, pero ahora sería diferente, se preguntó si eso cambiaria las cosas entre ellos dos, ¿sería un inconveniente?, sacudió la cabeza desechando tal pensamiento.
Se puso manos a la obra, ayudo a la chica a deshacer sus maletas y poner sus cosas en su lugar, también le explico un poco acerca de su nuevo horario, hablaron acerca de los profesores, las clases, e incluso de como el mapa universitario tenía algunos errores.
Cuando todas las cosas de la habitación estuvieron en orden, Betty propuso enseñarle las instalaciones del edificio.
Fueron leyendo los nombres de las asignaturas en el horario de Mei, Bethany la llevo a cada salón y le explico un poco acerca de sus profesores, en especial sus personalidades, si eres estrictos, flexibles, amables, desagradables, o incluso sobornables.
Por supuesto que había una severa política en contra de eso, pero en ocasiones sucedía, ella en particular no tenía problemas con esas situaciones sus notas eran las mejores de su clase, casi nadie la quería demasiado, era un cerebrito total, y admitía, para sí misma, que poseía un defecto, y ese era su egocentrismo.
Se adentraron en un pasillo poblado, estaban comenzando un nuevo término, y los alumnos corrían de un lado a otro, en especial los que tenían algún problema de calificaciones.
—¡Oye Betty! — grito alguien tras ella, se volteó y diviso a Cole caminando decidido, ella lo saludo y lo llamo por su nombre.
Justo en el segundo en que Cole se posicionó a su lado a Mei se le resbaló la libreta que traía en las manos, donde tomaba apuntes de las palabras de su nueva compañera de habitación, ambos se agacharon a recogerla, pero al hacerlo golpearon sus cabezas, se disculparon y luego al mismo tiempo palparon el objeto de la discordia, fue un movimiento muy cómico de ver.
Como una cursi película romántica, porque en cuanto ambos conectaron miradas el tiempo pareció detenerse.
—Soy Jones, Jones Cole. — dijo el joven, con torpeza, una deslumbrada mirada y extendiendo la mano hacia la mujer frente a él, quien parecía igual de atrapada en el mágico momento.
Betty pensó que debería darles un poco de espacio, pero sus pies no se movieron a ninguna parte, primero porque Mei parecía estar congelada, solo sonreía estúpidamente, y no respondía el saludo de su amigo.
—Mei. — soltó finalmente. — Mei Dean.
—Que lindo nombre. — replico Cole, intercambiaron un dulce apretón, mientras ambos sonreían como locos. — En realidad soy Cole, dije todo al revés. — se excusó. — ¿estás de visita?
—Soy estudiante de intercambio.— explico ella.
—Maravilloso, eso significa que podremos vernos. — su amigo se puso rojo cómo un tomate. — por allí, me refiero a las clases, los salones, el edificio, no como una pareja, solo vernos. — Betty observaba el intercambio en completo silencio, además de estar sumamente sorprendía, jamás vio a Cole comportarse de esa forma, al parecer fue flechazo a primera vista, porque Mei se mecía de un lado a otro como una pequeña muy juguetona.
—Betty está enseñándome el lugar, ¿quieres acompañarnos? — bueno la joven coqueteaba con Cole.
—¿Betty? — pregunto el joven confuso, luego la aludida carraspeo su garganta y su amigo dio un salto de sorpresa. — ¡Cierto! — exclamo recordando la presencia de la otra mujer.— ¡Betty! Te estaba buscando, quería preguntarte si sigue en pie los planes para tu cumpleaños.
—No lo sé. — respondió encogiéndose de hombros. — sabes que no me gusta demasiado celebrar esas fechas.
Porque extrañaba demasiado a sus Padres, y a Callaghan, con quien mantenía el contacto siempre que podía, pero casi nunca lo veía, solo para navidad u otras fechas en que les daban un pequeño descanso de los deberes escolares.
Igualmente, no eran demasiadas fechas, su hermano decidió quedarse en Mystic Hills y era donde residía, aunque no eran una familia pobre tampoco tenían demasiado dinero, por lo que no podían estar costeándose un boleto de avión cada vez que querían, las últimas navidades se quedó en Royk City, en compañía de Matt.
Los Jones siempre se ofrecían a pagar su boleto, pero para ella no era lo correcto, por lo que intentaba no abusar de su conexión de amistad, ya que los Padres de Cole la apreciaban muchísimo.
—¡Vamos Andrews! — replico Cole. — vas a cumplir veinte años, no es una fecha cualquiera, finalmente tienes una veintena en tu vida, podemos ir al cine, o a los bolos, o incluso ver películas en tu habitación, como siempre tomaré la cama desocupada y fingiré que tú y Matt no se están devorando el uno al otro. — se encogió de brazos, divertido.
—Pues tienes un problema vaquero. — respondió Betty entre divertida y fastidiada. — la cama extra ya no está vacía, Mei es mi nueva compañera de cuarto.
—¿Ah si? — pregunto enarcando una ceja con curiosidad. — bueno entonces tendré que preguntarle a Mei si me deja compartir su cama.— la rubia casi se parte de la risa al ver la expresión del pelinegro, realmente no había hecho el comentario con malas intenciones, fue más bien lleno de espontaneidad, entonces cuando las palabras terminaron de salir de su boca, el chico casi tiene un infarto.— ¡Lo siento eso no sonó para nada bien!— agrego con rapidez, al poner su atención sobre su nuevo enamoramiento.— no es lo que piensas.— espeto negando con las manos frenéticamente.
—Tranquilo no te preocupes. — agrego Mei, con voz queda y la cara roja como un tomate.
—Bien hecho Jones. — se burló Betty en su odio.
Un incómodo silencio se estableció entre los tres, bueno entre la pareja en realidad, porque Bethany solo tenía unas ganas asesinas de echarse a reír, o golpear a su amigo.
—Creo que deberíamos continuar con el recorrido. — agrego en su lugar. — después de todo tengo algunas clases en la tarde.
—De acuerdo. — asintió Mei, con la cara gacha, vaya sí que era introvertida, pensó la rubia.
—Bueno adiós. — dijo Cole para luego perderse en la marea de estudiantes.
—No es un malo hombre. — defendió Betty al pobre. — solo se puso nervioso porque de seguro te encontró atractiva.
—Nadie nunca me encuentra atractiva. — replico Mei, con obvia vergüenza y timidez.
—Lo mismo pensaba yo de mis curvar demás y luego llego Matt. — y Asher… pero eso no contaba. — te aseguro que entre el millón de personas en el planeta, al menos una querrá desnudarte. — bromeó, eso pareció aligerar el ambiente porque Mei le dedico una sonrisita genuina. — continuemos con el tour, y en el camino que comentas si el estúpido te pareció atractivo.