Alissa: El silencio inundó nuestro camino de regreso al auto, como si algo se hubiera conectado dentro de él y le hubiera prohibido hablarme o algo parecido. -Espera...-le cierro la puerta antes de que pueda entrar.-¿me vas a seguir ignorando o ya vas hablar? -Ali.... -Ali nada. -estoy casada de esto. -¿que dijo la doctora? -Lo que escuchaste. -intenta nuevamente entrar pero le cierro la puerta con brusquedad. -con un demonio Alissa, estas puertas.... -Me importan un rábano. -estoy que me lleva y él solo piensa en las jodidas puertas. -vienes serio como si te hubiera pegado un toque de realidad en la mera cara ¿y no quieres decirme que sucede? -No dijo nada importante. -traga saliva.-¿ya puedo entrar? -No me dices que sucede, muy bien. -le entrego la llave. -resuelve tu esa porquer

