Capítulo 30 Cada siete días —Estáis viendo a Adán y Eva, ya nada es como antes, Satanás, ahora todo es distinto, y la gran recompensa será enorme, ya ha nacido la pasión, ahora viene el fruto —No creas solo en lo que ves, el destino no está escrito y no podéis afirmar la vida de tu segunda creación, no sabemos que podría pasar mañana o incluso hoy por la tarde, tu poder no muestra el futuro, ¿O sí? —Ángel sin alas blancas, no manches tus palabras del color de la noche, ¿Es acaso el fuego tu vino cuando sientes sed? —No, es agua contaminada, contaminada por las manos del hombre Voló el pelícano como abeja y desapareció, cada charla con Dios era como un castigo para él, pues nunca había tenido contacto con él, luego de originar varias muertes por aquella semilla que contuvo en su p

