NARRA GINA. Me escondí en la oscuridad que cada callejón me brindaba y de esa manera fui acercándome a mi casa, o mejor dicho, al hogar de Annie. Sé cuán peligroso era permanecer en esta ciudad, sin embargo, confiaba en que Olivia iba a poder respaldarme y con su ayuda mi identidad permanecería cubierta. Me encontraba a unos escasos metros del edificio, ahora mismo tan solo debía salir de este callejón y cruzar la calle que me separaba de aquel lugar seguro. Observé hacia ambos lados, el área parecía estar despejada. Es por eso que comencé a caminar sin perder la compostura, sé que iba un poco más rápido de lo que usualmente debería hacerlo un Blueblood; sin embargo, no podía evitarlo, ya que, la adrenalina aún corría por mis venas y la desesperación cada vez era más grande. Camine por

