–No puedo creer que realmente estén analizando hacer estó, es tonto. Somos 20 contra 100 o 1000 de ellos –comentó Simón, uno de los vecinos. Algunos lo arengaban a seguir hablando y ponernos a todos en razón , sin embargo, ningún momento histórico se escribe de lo que no nos atrevemos a hacer, nadie escribe un libro sobre lo que estamos dispuestos a pensar, pero no a lograr. No es la cobardía de uno lo que queda en la historia, sino la valentía de unos pocos. –De hecho, no seremos veinte –dije desde el suelo. Hacía varios minutos había permanecido en silencio con mi mirada baja mientras analizaba los miles de posibilidades que podríamos tener para ingresar a aquella fortaleza, y todas ellas parecían imposible, hasta casi de alguien irracional. Sin embargo, había una que por más que fuera

