Octagésimo sexto.

1158 Words

La ciudad de Brighside era bien conocida por su calma, la cual regía en ella hace años hasta hoy. Hoy en día la ciudad perdería aquella calma por la cual tanto se enorgullece. –Señorita, ¿qué hace usted aquí? –preguntó el blueblood sorprendido, rápidamente bajó su mirada al suelo, con temor de cruzar sus ojos con los míos. –Eso mismo me estoy preguntando justo ahora, pero sobre usted –contesté elevando mi voz al igual que mentón. –¿Por qué un simple guardia se encuentra en esté lugar tan sagrado?, ¿quién le dio el derecho? –pregunte mientras hacía tiempo, aún continuaba dentro del lugar, es por eso que con mi cara indignada salí hacia delante e ingrese a un pasillo aislado en el que únicamente nos encontramos nosotros dos. –He venido por orden del sargento, cada noche reviso las sondas

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD