NARRA OLIVIA WHITE Hubo momentos en los que me miré en el espejo por horas, tan solo a la espera de ver algún movimiento de emoción en mi cara, ya que por años he contenido tanto mis gestos que a veces estos simplemente ya no están. Justo como ahora, mientras mi progenitor me mostraba las instalaciones secretas de nuestro linaje y es en esta misma situación donde debía mantener la compostura lo mejor posible e intentar que él no notará mi desagrado en cada habitación nueva que me mostraba. Subimos al ascensor, vi mi reflejo en aquel espejo y luego el de Ashton, ambos traíamos la misma mirada en nuestros rostros, ese típico gesto indescriptible en nuestras caras, me veía tan parecido a él, que casi cambió mi semblante, pero fue el momento exacto en el que el ascensor se abrió dejándonos pa

