Tres semanas después — Estás bellísima cara , bellísima —le dijo su hermana Chiara que iba a ser una de sus damas de honor y estaba acomodando el velo de su costosísimo vestido de novia. Y realmente estaba hermosa. Tenía un vestido de manga larga y encajes con una falda vaporosa y una tiara, de verdad parecía una princesa de cuentos. Estaba formado por un mono muy corto de encajes de cuello alto y mangas bien largas y arriba una vaporosa sobrefalda. Con su cabello oscuro recogido haciendo contraste con su tez pálida apenas dorada por el sol y sus ojos verdes claros... Y un maquillaje que resaltaba sus ojos enormes que parecían los de un Bambi asustado a punto de ser acribillado por un cazador, justo como se sentía ella en ese momento. Antes de todo el escándalo con Marina y Gian, más

