A la mañana siguiente todo se complicó un poco más, y la balanza quizá terminó poniéndose de un lado, aunque tal vez no el indicado. Valentina estaba nadando plácidamente perdida en sus pensamientos, cuando comenzó a escuchar gritos parecidos a esa vez en que se peleó Jay con su ex, Xiomara en la sala de la casa. Solo que a diferencia de esa vez ella se quedó escuchando desde la cocina, entró en puntillas de pie para no ser detectada. Yalitza había salido a comprar unas cosas que quería. Había ido conduciendo su propio auto, el que Jay le había comprado. Así que estaban solos ella y Jay, no sabía con quién estaba hablando hasta que escuchó su voz... — ¡ QUE PARTE NO ENTIENDES DE QUE ES MALA PUBLICIDAD QUE TE VEAN CON ESA CHICA! — el hombre hizo una pausa tratando de razonar — Escúchame

