Gracias, perdedor.

1772 Words

Pablo condujo furioso por las calles de Mérida esa misma tarde casi de noche, sus manos apretaban el volante del auto de su padre con fuerza dejando escapar su malhumor. ‍‍‍‍‍ Las palabras de Amelia resonaban en su mente, pero la imagen de ella bajando de la moto de Alan era lo que más lo atormentaba, la traición que sentía lo consumía, y antes de darse cuenta, se encontró dirigiéndose hacia la casa de Victoria con algo en mente, un plan maravilloso, según él mismo. ‍‍‍‍‍ Victoria Mendoza, con todo su aire de superioridad, lo había rechazado en más de una ocasión, pero Pablo sabía que ahora tenía algo que podría captar su atención. Cuando llegó a su lujosa residencia, no tuvo que esperar mucho para que uno de los empleados de la casa lo atendiera, informándole que Victoria no estaba para

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD