No puedo sacarme de la mente aquella imagen de Alice usando un vestido de novia, la de su novio idiota tomándola por la cintura como si fuera de su propiedad con su maldita sonrisa de superioridad, quería escupirle a la cara todo lo que le he hecho en la cama a su prometida, quería decirle cuántas veces a gritado mi nombre mientras termina conmigo adentro. Debí de haberlo golpeado en ese maldito instante en cambio golpeó el volante mientras conduzco rumbo al bar, no aquel bar, no el bar de intercambio donde se que puedo encontrarla, no ese bar que está manchado con su recuerdo, si no al bar de la puerta roja donde nadie me conoce, dónde nada me recuerda a ella, dónde se que puedo encontrar a alguien para olvidar su recuerdo, alguien que puede borrar la huella de sus besos. Nunca he neces

