Alice Había sentido su aroma desde que me vendaron los ojos, lo sentí intensificarse cuando se cerco, sentí su mano sobre la mía cuando llevo mi palma a su pecho, sentí el calor de su piel, la firmeza de sus músculos pero aún con todas esas señales quería creer que solo era mi imaginación, la necesidad que tenía de él lo que me hacía creer que podía estar aquí frente a mi, pero escuchar su voz me confirmó todo, esas palabras cargadas de erotismo susurradas a mi oído con voz ronca, mi mente no da para más, no logro entender que hace en este lugar, ¿Que hace aquí encima de mi cuerpo moviendo las caderas ? Cómo si formará parte del show. — Carajo Alice ni siquiera te he tocado.— Arrastra mi mano desde su pecho hasta su entrepierna y la coloca sobre su erección, está duro y caliente. — Y ya

